Andrea Castaño es actriz de profesión, pasó por el Teatro Nacional desde los 11 años, y se profesionalizó en la ASAB. Siente que la actuación es su polo a tierra, “el teatro fue mi tabla de salvación, tuve una formación profesional en cuanto al ser. Me sirvió para conocerme y ser mejor”.

Desde hace muchos años se dedica a hacer trabajo social, participando en misiones afuera y dentro del país, con mujeres en prostitución, habitantes de calle, en la cárcel, zonas vulnerables y condiciones difíciles.

Cuenta que este ha sido un camino largo, que la vida la va llevando por muchos lugares y paisajes y que le apasiona ir donde hay gente que la necesita.

“Yo veo que todo el potencial artístico lo he llevado al campo social y ha sido enriquecedor, todas las personas tienen un arte y cultura por expresar. El cielo existe en los ojos de otras personas”.  Y para muchos de los jóvenes con los que trabaja, el cielo existe en los ojos de Andrea.

Actualmente es la directora de la Fundación Función Esperanza.

La Fundación nace para los jóvenes en riesgo social, que están bajo una medida del ICBF, pues sus derechos han sido vulnerados y están en el proceso de restablecerlos. Son muchachos entre los 12 a los 19 años que están en riesgo de deserción escolar, suicidio, embarazos no deseados y abandono o maltrato.  

“Con ellos buscamos unificar mente, cuerpo, espíritu y vocación”, dice Andrea y esto lo hacen por medio de una metodología que considera innovadora en artes escénicas.

A través del teatro y por medio de lo que denominan “dramaturgias vivas”, los jóvenes plasman sus ideas y sentires en una escena para luego traducirlos en el escenario.

Pero no solo eso, actualmente, buscan que ellos tengan y elaboren su emprendimiento, que están desarrollando con el Storybook (bajo el proceso que creamos en Story Inc), ejercitando la disciplina, invitándolos a que aprovechen la experiencia y el vagaje que tienen con el público y el espectáculo, aplicándolo a un hecho concreto.

Andrea cuenta que este proceso ha sido un paso más en el proyecto de vida de estos jóvenes pues sirve para entender cómo se visualizan a nivel empresarial, desarrollando su vocación para que no abandonen sus estudios. “Esto significa romper la cadena de pobreza para que sean ellos quienes emprendan”, dice.  

En Story Inc estamos convencidos de que la narrativa puede construir lazos de jóvenes que quieren ser emprendedores y que están dispuestos a trabajar para ello, y por eso nos unimos a Andrea y a su proyecto en Función Esperanza, queremos contribuir desde nuestra herramienta a que estos muchachos lleguen a contar y vivir esa historia con la que ahora, solo sueñan. 

Si quiere contactarla y sumarse a su proyecto, puede escribirle a funcionesperanza@gmail.com