Susan Sontag escribió uno de los análisis más importantes sobre la fotografía de la historia, llamado “Sobre la fotografía”, en el que integra varios ensayos que en la actualidad, se considera el libro obligado para todo fotógrafo.

En él, la escritora dice que “fotografiar es apropiarse de lo fotografiado”. Y a eso se dedicó Carlos Ríos el año pasado, a apropiarse diariamente de algo. 

Carlos nació en Colombia pero actualmente vive en Chicago, USA, llegó hace varios años detrás de su sueño de estudiar y hacer cine, pues lo visual desde siempre le ha atraído, incluso desde niño. 

Allí ha trabajado en televisión, como editor de shows y diseñador gráfico. Actualmente es el Director de Proyectos Gráficos de Tampico. Pero esta no es la historia que contaremos hoy de él.

En 2013 tuvo una revelación de él mismo y sintió que era necesario cambiar muchas cosas de su vida, comenzó por dejar de fumar y tomar alcohol, decisiones que le resultaron duras, mental y físicamente hablando.

Al ver que había logrado esto, comenzó a pensar la manera en la que se podía convertir en un mejor hombre, vio que hacer ejercicio y correr carreras era desafiante, así que comenzó a anotarse en competencias, hizo una 5K y le gustó, luego se inscribió en una 8K y quiso más, pasó a hacer una media maratón y maratón completa. Cada una de estas carreras han significado esforzarse diariamente, entrenando y mentalizándose para terminarlas. 

El primero de enero de 2016 se levantó, recordó que desde hace varios años quería hacer un proyecto llamado 365, en el que tendría que tomar una foto cada día del año.

Entonces tomó su cámara y bajó a un lago que queda cerca de su casa, en medio de un frío que casi no podía soportar, tomó varias fotografías y, según él, escogió la foto más fea para publicar.

“Bueno, esta es la primera, tengo 365 fotos más para mejorar (el año fue bisiesto), tengo todas esas para mejorar”. Pensó. 

Y así comenzó su proyecto de publicar una foto cada día del año, al final del proceso aprendió varias cosas, como que lo que más disfruta son los procesos, los obstáculos que tuvo y la fortaleza mental que necesitó para sobrepasarlos. 

En el aspecto fotográfico aprendió que es cierto lo que todo el mundo dice, que la mejor cámara es la que uno tiene a la mano. Cuando comenzó, usaba una Canon con un lente que era tres veces más grande que la cámara, lo cual lo hacía muy feliz a él pero que ponía tensa a la gente en la calle, cuenta. Luego conseguiría una más pequeña y algunas serían tomadas con el celular. 

Lea también "Cómo contar historias más creativas".

“No quiero hacer nada”.

 

Tuvo días en los que pensaba que quería parar, pero no quería hacer trampa, pues era una promesa que se había hecho a él mismo y estaba determinado a hacerlo lo mejor que pudiera.

Un día recibió un mensaje de un amigo español que decía algo así como:

“Tu foto fue la primera que yo vi cuando me desperté del quirófano, me diagnosticaron cáncer, cuando vi la publicación y sabiendo lo que ibas a hacer, desde ese día me aferré a que cada foto era un triunfo para mí, aunque no lo sepas cada una de ellas es como el fin del arcoiris al otro lado”.

Esto lo conmovió mucho y cuando no quería tomar fotos, decía “hay alguien que está esperando a ver la foto al día siguiente, que es Francisco”, se acordaba de él y se motivaba a tomar más fotos.

¿Qué historias cuenta en sus fotos?

Carlos dice que como fotógrafo busca una narrativa en cada foto que uno toma.

 Aunque todos los días hacía el mismo recorrido de su trabajo a la casa y se sentía atemorizado de quedarse sin fotos novedosas, aprendió a mirar arriba y al piso, buscando elementos para capturar una historia. Al final, este proyecto se convirtió en un diario. 

Siempre hay dos historias, la historia de la foto y la historia de cómo tomó esa foto. Las recuerda todas.

¿Cuál es su foto favorita del proyecto?

A Carlos le gusta una foto de una familia en el lago, se formó un reflejo perfecto de ellos que duró un segundo y alcanzó a tomarlo, antes de que llegara una gaviota a tocar el agua.

En Explore de Flicker, recomendaron tres fotos del proyecto como las mejores del día, hecho que lo llenó de satisfacción.

¿Cuál es el próximo reto que tomará?

Quiere hacer una Spartan Race de obstáculos y además escribir la historia de la vida de su padre. Por lo visto, tiene mucho trabajo por delante.

Susan Sontag y Carlos Ríos, comparten más de un pensamiento sobre la fotografía, Susan en su libro decía que este oficio es una “protección contra la ansiedad” y Carlos siente que cada vez que toma su cámara, exorcisa sus ansias de tomar imágenes. 

Puedes ver más de las fotografías de Carlos Ríos aquí