Saber contar historias es saber usar el puente que une la memoria con la imaginación.

Desde sus orígenes, el arte de la narración nos ha cautivado. La riqueza en los detalles, los mitos, los recuerdos, las metáforas, las fábulas, en fin, cualquier recurso narrativo, es válido a la hora de inspirar y hacer que otros se transporten de manera mágica a ese lugar a donde nosotros queremos llevarlos. Gracias a esa capacidad de estimular nuestra mente y de conectar con nuestras emociones, fue como el mundo de los negocios detectó una gran posibilidad en su utilización como una técnica poderosa y determinante al momento de establecer un propósito o de seguir una causa.

El storytelling es una gran herramienta laboral para: Fortalecer la identidad de marca y su propuesta de valor, direccionar procesos de innovación, desplegar planes estratégicos, implementar estrategias de endomarketing, socializar procesos de gestión de cambios, entrenar equipos comerciales de alto desempeño y crear una narrativa propia, entre otros.

Ciencia o arte y su utilización trasciende modelos de aprendizaje para dejar anclajes emocionales prácticamente imborrables. Arquetipos, filosofía, sociología, antropología, teatro, cine, literatura y la vida misma son fuentes inagotables de historias que se suceden a cada instante y que son dignas de relatar para hacerlas revivir.

“La gente olvida fácilmente lo que se le dice pero siempre se acuerda de aquello que le hacemos sentir” Juan Carlos linares LHH.